Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PSOE. Mostrar todas las entradas
Si en alguna ocasión os habéis
molestado en leerme y alegrar un poco mi contador de visitas, cosa que os
agradezco, es probable que me hayáis visto despotricar contra el derroche, la
mala gestión y, por supuesto, la podredumbre típica de las administraciones
españolas. No obstante, mi evidente falta de experiencia no me había permitido examinar
más de cerca los detalles de este problema, a mi juicio importante, y
percatarme de lo sencillo que resulta encontrarse con estas situaciones. Hace
ya unos días asistí por motivos académicos a una serie de conferencias
comprendidas bajo el título de Paseo Project. En este evento se citaron grandes
figuras actuales del diseño de infraestructuras y la tecnología aplicada al
urbanismo, con el fin de presentar sus respectivos proyectos y dar a conocer la
importancia de su labor, tanto artística como práctica. Durante aproximadamente
cuatro horas escuchamos sus respectivos monólogos, con un inglés germanizado en
algunos casos, y observamos sus proyecciones para hacernos una idea del calibre
de los proyectos que nos estaban presentando. Tengo que reconocer que, en general,
sus discursos estaban muy elaborados y pudimos presenciar un verdadero alarde
de dialéctica. La conferencia de la mañana terminó y, mientras los desarrolladores
del proyecto se regocijaban en el éxito de éste, yo saqué mis propias
conclusiones y comencé a gestar la idea de un nuevo artículo.
El mundo del arte es algo que me
fascina profundamente y considero que la preservación y el progreso de la
cultura es uno de las labores más sagradas de cualquier sociedad humana que se
precie. Pero, además de esto, creo que sé diferenciar el “arte por el arte”, la
verdadera expresión creativa, del resto de usos que se le da a la creatividad
humana, muchos de ellos de cuestionable validez ética. En varias ocasiones he
denunciado en este blog la proliferación de centros de cultura, eventos
artísticos, estadios deportivos y demás alardes de la megalomanía de ciertos
dirigentes políticos. Y es que la cultura ha sido la excusa perfecta para
infinidad de gobiernos que buscaban lavar su imagen de cara al público y, de
paso, atraer hacia su ciudad los dos únicos tipos de economía que en España
habían sido rentables hasta el 2008, el turismo y la construcción. Tengo la
suerte o la desgracia, según como se mire, de vivir en una ciudad que, aunque
cogió con algo de tardanza la ola del derroche español, ha sido la ostentosa receptora
de cientos de proyectos culturales de proporciones titánicas, como la
ambiguamente famosa Expo del Agua. Más o menos, Aragón fue la última comunidad
española en apuntarse al despilfarro indiscriminado, pero cuando lo hizo no
reparó en gastos. Y cuatro años más tarde aún seguimos pagando el inmenso e
inservible legado del tiempo en que nuestra bonanza económica nos hizo creer
que podíamos construir la Pirámide de Keops o el Arco del Triunfo y luego,
además, hacerlo rentable.
Volviendo al tema que me ocupa.
Durante la intervención de los conferenciantes españoles (ya que poco tengo que
decir de lo que hagan los extranjeros en sus respectivas ciudades) me percaté
de que lo que me estaban presentando chocaba de pleno con muchos de mis
principios. Me parece maravillosa la labor artística de estos personajes, pero
cuando el dinero y la administración pública entran en juego el tema cobra un
inusitado interés para mí. En primer lugar, nos hablaron del Centro de Arte y
Tecnología, un espacio dedicado a la creatividad y las nuevas tecnologías y
orientado hacia los creadores de diseño gráfico y artes audiovisuales. Un
proyecto que, para ser francos, a mi me apasiona. Por si a alguien le interesa
éste es el folleto informativo del Centro de Arte y Tecnología.
Realmente suena muy bien, un
verdadero sueño, sería genial pasar la tarde en ese edificio, ¿verdad? Pues la
broma cuesta más de 21 millones de euros que, en su inmensa mayoría, han salido
de las arcas públicas y que, por supuesto, no han sido abonados todavía sino
que se suman a la ya considerable cifra de deuda pública. Se trata de un gran
proyecto de construcción que cuenta con varios edificios y un espacio de 16.000
m2 (según la información del Ayuntamiento) que lleva en proceso
desde 2010, aunque extraoficialmente el proyecto es más antiguo y había sido
refrenado por falta de fondos. Por otra parte las cuentas del Ayuntamiento
sobre éste y otros edificios por el estilo son totalmente opacas, prima la
falta de información y de la poca que cae del cuentagotas del Consistorio solo
se puede deducir que se esta invirtiendo mucho esfuerzo y dinero en levantar
este proyecto. Sabiendo esto no cabe sino preguntarse si se trata realmente de
una necesidad, de una idea rentable o de un verdadero estímulo cultural. En
Zaragoza apenas hay demanda de esta clase de espacios y estamos gastando
millones (gastando hipotéticamente porque todavía no se ha pagado nada ni se ha
comenzado a producir) en el proyecto urbano de Milla Digital, al que pertenece
el CAT y tantos otros, y del que apenas hay información. Sus desarrolladores
aseguran que es necesario seguir adelante con él para perfilar su orientación
al público pero apenas hay información veraz sobre éste y todo lo que se nos
dice a la ciudadanía son vagas descripciones con cantidad de palabras bonitas,
que denotan no tener un significado real.
También nos hablaron, entre
muchos otros proyectos, del Pabellón Digital del Agua. Para quien lo desconozca
este edificio se inauguró poco después de la Expo del Agua de 2008 y es una
verdadera obra de arte de la arquitectura. Se basa en un pequeño espacio
abierto bordeado por cuatro cortinas de agua que alteran el ritmo de su caída con
el fin de representar formas o caracteres. Resulta bastante impresionante
(aunque personalmente no me parece toda una disciplina artística digna de
reverencia como piensan algunos) pero al igual que el proyecto anterior, este
edificio es un verdadero despropósito. Más de 4 millones de euros fueron
gastados en un espacio de unos 50 m2, si llega, que apenas ha
realizado 20 espectáculos para los que fue diseñado desde su inauguración. Por
no hablar de que se mantiene en continuo funcionamiento durante todo el día con
el importante gasto de agua que eso acarrea, irónico si tenemos en cuenta que
se construyó como tributo a la Expo del Agua.
Podría poner muchos más ejemplos
del titánico despilfarro que se produjo antes de la crisis y del que
inexplicablemente aun seguimos encontrando ejemplos. Pero creo que ha quedado clara
mi intención con este artículo. El gasto en cultura debe ser consecuente con la
situación actual, si bien no trato de restarle importancia frente a otras vías
de escape del gasto público. Tan solo me pregunto porque se recortan derechos
básicos como la sanidad o la educación y al mismo tiempo se invierten millones
en proyectos futuristas y fuera de nuestras posibilidades.
El sistema electivo del
secretario general del PSOE es, cuanto menos, extraño. Anticuado e incluso
injusto en algunos casos. Casi parece un guiño al también anticuado e injusto,
aunque por desgracia no tan extraño, sistema electoral español. Aunque a
efectos prácticos sean los militantes del PSOE quienes eligen al secretario en
realidad esto no es exactamente así. Lo que eligen los militantes de cada
agrupación son unos representantes, escogidos en asamblea, de los cuales serán
designados unos cuantos delegados encargados de emitir el voto a un candidato o
a otro, se supone en función de los intereses de los militantes. Tan solo 956
delegados en toda España representaran la elección de más de 200.000 militantes
socialistas.
Entre estas 956 personas se decidirá
el futuro del partido, aunque perdonadme si pienso que entre las dos opciones
existentes sería indiferente elegir una u otra, el resultado apenas varía. Aunque
así sea, todo apunta a que en poco tiempo tendremos una oposición socialista
bajo el mando de Carme Chacón. Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque no puedo evitar
verle como un buen político, no ha sabido elegir el momento oportuno para nada
y sigue teniendo esa falta de liderazgo en su personalidad que parece
condenarle a no alcanzar nunca el poder ejecutivo. Chacón cuenta con un apoyo
incondicional en Cataluña, como por desgracia era de esperar, y se ha hecho
fuerte en tantas otras comunidades. Según las estadísticas la exministra
aventaja a su contrario por aproximadamente 50 delegados, aunque en un sistema
de elección tan ambiguo es bien posible que esta diferencia se recorte mucho
más de lo esperado.
Etiquetas:
Chacón,
militantes,
PSOE,
Rubalcaba,
secretario general,
sistema electoral
|
0
comentarios
Tiempo ha habido para la lucha,
para el choque de ideas, para la guerra publicitaria, para la encarnizada
batalla dialéctica, en definitiva, para la campaña electoral. Pero eso ya pasó,
las pancartas se descuelgan de las farolas y las caras de políticos desaparecen
poco a poco de nuestras rutinas (por fortuna). El panorama político vuelve a la
relativa estabilidad que precede a la fiesta de la democracia. Ahora, dejando
de lado nuestro respectivo voto, esperamos que lo elegido por la mayoría de
nuestros compatriotas surja efecto. Unos esperan acertar en su elección, otros
esperan haberse equivocado y bueno, supongo que existe un porcentaje para los
que esperan que el resto se equivoque.
Personalmente confío en que el
actual gobierno, con Mariano Rajoy a la cabeza, será capaz de mejorar la
situación actual. Aunque no puedo evitar hacer infinidad de preguntas
acusadoras, también pretendo dar un voto de confianza al gobierno “popular”. El
discurso de investidura de Rajoy no ha servido para aclarar demasiadas dudas
pero si que ha servido para hacerse merecedor de algo de confianza, al menos por
mi parte. Aunque cada vez se vuelve más improbable que Rajoy tenga un plan
fantástico para alzar nuestra economía, al menos si confío en que sea un hombre
lo suficientemente inteligente como para pensar a largo plazo y devolvernos una
cierta estabilidad futura.
No solo se hace necesaria una
buena gestión del gobierno. Ahora que se han invertido las tornas, comienza un
momento de cambio en el que los ciudadanos esperamos que los partidos no
vuelvan a decepcionarnos. Tanto como ansiamos un gobierno fuerte y eficiente, también
exigimos una oposición organizada y que anteponga los intereses de España a los
suyos propios. Algo que llevamos echando en falta desde hace varias legislaturas.
Y que esto no implique perder la confrontación de ideas y el conflicto entre
ambas facciones, que es lo más valioso que aporta la oposición en una
democracia.
La noche del 20 de Noviembre fue, sin
duda, demasiado azul para los ojos de cientos de socialistas. Ojos que
contemplaron la debacle de su partido con la impotencia de quien se sabe
incapaz de regresar al pasado. Indiferentemente de cómo asimilaran la derrota
los corazoncitos socialistas me parece que sus propietarios ya se han tomado
las semanas de cortesía necesarias para que comience el “reinicio” del partido.
Partiendo de la premisa de que este reinicio se tiene que dar les guste o no.
Con la masacre de votos que sufrieron en las pasadas elecciones parece obvio,
al menos para el resto de España, que el PSOE necesita un cambio de rumbo. Más
exactamente lo que necesita es acercarse a su rumbo anterior, que no era el más
acertado ni mucho menos pero al menos merecía ser calificado de socialista.
Pero a pesar de esta evidencia,
han pasado semanas y ni una sola idea ha escapado de los círculos del PSOE.
Nada que induzca a pensar que los socialistas se proponen restructurar su
organización. Peor si cabe, los cambios, que aunque no manifestados pueden ser
previstos, no tienen ni de lejos un carácter mínimamente renovador. La sucesión
de José Luis Rodríguez Zapatero es aún incierta, pero los candidatos más
posibles no representan un cambio de ningún tipo. El liderazgo de Rubalcaba o
Chacón sería el equivalente de ponerle una careta a Zapatero y dejarle en su
puesto. Quizá la opción de José Bono sea la más conveniente en estos momentos.
El expresidente del Congreso apenas se ha pronunciado sobre este tema y si
tiene alguna pretensión al puesto, no la ha manifestado. Sin embargo es obvio que
la idea ya ha cruzado su mente y espera “agazapado” el momento oportuno para
desvelar sus intenciones. De ser así no se encontraría con un camino de rosas,
más bien emprendería una misión prácticamente imposible hacia un objetivo
lejano y no muy rentable.
De todas formas, no creo que Bono
sea la mejor opción para el partido, pero considero que es la única posibilidad
de que entre algo de aire fresco en la mazmorra en la que se ha convertido el
PSOE. En realidad, hay varias personas que realmente supondrían un cambio
radical y positivo para el socialismo español. Personas que se han apartado de
la política, asqueadas por el panorama de los partidos en los que antes
confiaban.
Ha pasado ya tiempo desde que el
presidente Zapatero habló sobre el actual candidato a la presidencia por parte
del PSOE, y su sustituto, Alfredo Pérez Rubalcaba, alabando sus incontables
virtudes y comparándolo, en un intencionado acto de camaradería, con un sprinter. Casi 6 meses después de que
los asistentes al discurso rieran y aplaudieran la ingeniosa comparación del
presidente, Rubalcaba sigue esprintando, a un ritmo frenético, por cierto. Y
aunque desconfío de las aptitudes del candidato como presidente también tengo
que reconocer que es un atleta consumado, poca gente sería capaz de aguantar
meses de carrera continua y prácticamente nadie lo haría si se echase a la
espalda la misma carga que soporta el socialista. Rubalcaba se ha visto en la
terrible misión de levantar un partido totalmente desacreditado por una legislatura
de crisis ininterrumpida, pero ese no es su mayor lastre. El PSOE ya no es lo
que era, la estrategia del PP ha dado sus frutos y les han arrebatado a los
socialistas la mayoría de su poder territorial. Y no podría haber elegido el
empresario Jorge Dorribo mejor momento para confesar sus cuestionables
conversaciones con el socialista José Blanco, destapando un posible caso de
corrupción a gran escala pendiente de juicio. Todas estas piedras lleva el
candidato socialista en la mochila cuando sale corriendo por la pista en un
vano intento de alcanzar a su antagonista
popular. Eso sin hacer mención de la abrumadora bestia a la que tiene que
hacer frente antes de continuar con su carrera, un porcentaje del más del 20%
de paro que haría temblar al más valiente. No me cabe ninguna duda, no lo va a
conseguir.
Etiquetas:
20N,
campaña electoral,
crisis económica,
elecciones,
España,
PSOE,
Rubalcaba
|
0
comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

