31 de Julio de 1959, Bilbao, un grupo de jóvenes estudiantes, exmiembros del EKIN (asociación que denunciaba la pasividad del PNV), forma el grupo Euskadi Ta Askatasuna, que no tardará en hacerse conocer por sus siglas en euskera, ETA. Bajo este nombre aparentemente liberal, País Vasco y Libertad, el grupo de jóvenes mantenía una ideología fuertemente nacionalista y antidemocrática. Defendía el etnicismo, el euskara, un férreo antiespañolismo y la independencia de Euskal Herria, territorios españoles y franceses que según las ideas nacionalistas fueron arrebatados al pueblo vasco. En sus primeros años ETA no es más que otra banda de antifascistas con ideas de nacionalismo que se dedicaba a hacer pintadas, actos vandálicos y en algún caso a detonar pequeños artefactos con el fin de hacerse notar. No sería hasta 1962, en su primera asamblea, cuando se sentarían las bases de la organización. Es entonces cuando se establecen los valores reales y la política de la banda. ETA apenas se relacionó con otros grupos de su misma orientación, sobrevivió durante estos primeros años por sus férreos ideales y se destacaron por no tener reparos en utilizar la lucha armada como medio principal para lograr sus objetivos independentistas.

A golpe de sangre el grupo nacionalista vasco consiguió encabezar las listas de terroristas durante el franquismo. En un principio, su primera víctima fue el guardia civil José Pardines Arcay, abatido a tiros por el etarra Txabi Etxebarrieta. Dos meses más tarde la banda acaba con la vida del policía Melitón Manzanas. Aunque algunas fuentes aseguran que ninguna de estas personas fue la primera víctima de ETA, por el contrario fue la sangre de una niña de tan solo 18 meses, María Urroz, la que manchó por primera vez las manos y las intenciones de los etarras. A partir de entonces ETA ha cometido múltiples actos criminales, desde secuestros y extorsiones hasta atentados masivos. Ésta es una pequeña recopilación de los crímenes más significativos de los terroristas etarras:




Carrero Blanco. Una bomba hace saltar por los aires el coche del presidente del gobierno, acabando con su vida y la de las dos personas que viajaban con él.
Centro Comercial. 21 personas mueren como consecuencia de la detonación de un explosivo en el parking de unos almacenes Hipercor
Casa Cuartel de Zaragoza. Un coche bomba estalla frente al cuartel de la capital aragonesa. Mueren 12 personas.
Casa Cuartel de Vic. Un coche teledirigido entra en el cuartel de la Guardia Civil de la localidad barcelonesa de Vic, detona el explosivo que llevaba solapado y causa la muerte de 9 personas.
Coche bomba contra el presidente Aznar. La bomba es detonada al pasar el coche oficial del presidente, éste resulta ileso pero la explosión acaba con la vida de una anciana y causa heridas graves en tantas otras personas.
Asesinato de Miguel Ángel Blanco. El cadáver del concejal popular aparece cerca de Lasarte, Vizcaya. Había sido secuestrado dos días antes y durante este tiempo todo el país había levantado la voz pidiendo su puesta en libertad.
Barajas, fin de la tregua. En la terminal 4 de Barajas, Madrid, explota una bomba que mata a dos viajeros ecuatorianos, con este atentado ETA rompe la tregua indefinida que había pactado con el gobierno.
Asesinato de Eduardo Puelles. El inspector antiterrorista muere por el fuego, consecuencia de la detonación de un explosivo acoplado al depósito de gasolina de su coche.  
Ofensiva en Mallorca. El último coche bomba de la banda terrorista, acaba con la vida de dos guardias civiles.

La lista podría extenderse mucho más, tan solo he rescatado alguno de los episodios más sangrientos o significativos, sin embargo los crímenes etarras son, por desgracia, muy numerosos. En este espacio se hace una recopilación de todos los atentados de la banda terrorista http://www.interbook.net/personal/angelberto/listatentados.htm

El impuesto revolucionario es el nombre con el que se conoce a la forma más conocida por el que la banda financiaba sus operaciones. Mediante la extorsión y el chantaje los etarras conseguían que muchos empresarios les rindiesen un tributo periódico. Eran pocos los que denunciaban estos fraudulentos negocios a los que se veían sometidos, el resto de empresarios, ya sea por miedo o por presión, sucumbían al chantaje y acababan pagando. Llegaron incluso a exigir unos intereses por demora en caso de que se retrase el pago del impuesto.  El secuestro también fue un método al que los terroristas recurrieron en varias ocasiones para inyectar grandes sumas de dinero a las arcas de la organización. La investigación antiterrorista concluyó en que a ETA no le era necesario recurrir a estas prácticas para mantenerse, sin embargo los secuestros actuaban también como medida de presión y chantaje. Fueron 77 las personas secuestradas por la banda etarra. Entre ellas el cónsul alemán Eugenio Behil, el funcionario José Antonio Ortega Lara y el concejal Miguel Ángel Blanco.


De tregua en tregua y tiro porque me toca. La historia del terrorismo en España ha estado marcada por múltiples treguas, espacios de tiempo que la banda ha utilizado para reorganizarse y curarse las heridas, para más tarde volver a decir “quedan abiertos todos los frentes” y que los coches bomba volviesen a circular por las calles españolas. Las treguas que ha vivido la lucha antiterrorista se resumen en esta lista:

1981 - Tregua tras el 23-F
1989 - Tregua de las conversaciones de Argel
1992 - Tregua por el arresto de la cúpula etarra
1996 - Tregua de una semana, inicia las negociaciones.
1998 - Tregua en “el frente de las cárceles”
1999 - Tregua tras el pacto de Lizarra
2004 - Tregua catalana
2007 - Alto el fuego “permanente”, ETA rompe su palabra y lo termina en junio de ese mismo año.
2010 - Alto el fuego
2011 - Cese de la actividad armada permanente.



Luchar contra el terror, ésta ha sido la principal misión de las autoridades españolas desde el asesinato de Carrero Blanco. La lucha antiterrorista se dividió en dos ramas, la lucha legal y la conocida como guerra sucia, protagonizada por los GAL o Grupo Antiterrorista de Liberación, mercenarios al servicio de la lucha contra ETA y amparados por el Ministerio del Interior. Tampoco en un principio se realizó una colaboración estrecha entre la policía francesa y la española, el gobierno francés no confiaba en un país recién salido de una dictadura y con un cuerpo policial “inexperto”. Sin embargo, con el paso del tiempo la colaboración entre ambas naciones ha dado grandes resultados en lo que se refiere a la lucha antiterrorista. También con el tiempo la guerra sucia terminó y las acciones dentro de la legalidad se presentaron más efectivas que su alternativa, sobre todo de cara a la opinión pública. Las negociaciones con ETA, los golpes a su sistema de financiación, el espionaje de la organización dan grandes frutos, debilitando la banda terrorista. Algunos de esos resultados fueron la detención de la cúpula terrorista, el desmantelamiento del impuesto revolucionario o las negociaciones que llevaron a una tregua de 16 meses.


¡Basta ya! Bajo este lema se inició una iniciativa ciudadana, a finales de 1999, que tenía por objetivo recordar a los terroristas la total oposición del pueblo hacia sus acciones. Este movimiento trató de recuperar la calle y recordar sus obligaciones primordiales a las instituciones públicas. Pero también hubo muchos otros grupos de personas que se comprometieron, y se comprometen, para enfrentarse pacíficamente a la violencia, sea terrorista o no. Asociaciones como AVT (Asociación de Víctimas del Terrorismo) o Elkarri, movimiento que intenta resolver la situación de Euskadi mediante el dialogo y el acuerdo mutuo, sirvieron para expresar la opinión de la gente en el problema terrorista. Todas estas organizaciones funcionaron también como un órgano más de la lucha antiterrorista, antes de la Transición ETA tenía apoyos populares que le daban cierto poder, sin embargo cuando el franquismo fue desmantelado y la banda continuó con sus acciones terroristas a pesar de la democracia imperante, perdió prácticamente todos esos apoyos.


Se rinden (?) el pasado día 20 de este mismo mes, ETA  hacía público un comunicado por el que expresaba claramente su voluntad inmediata de abandonar la lucha armada. (http://www.rtve.es/contenidos/110108_comunicado.pdf). Como era de esperar no hay en el documento ningún indicio de arrepentimiento, tampoco dice nada sobre la disolución de la banda ni, como es obvio, el abandono de sus objetivos nacionalistas. Según los representantes etarras, es el momento de afrontar la realidad vasca y volver a luchar por la independencia, esta vez por el frente democrático, e instan a las autoridades españolas y francesas a abandonar sus ataques contra “Euskal Herria”, es decir, contra ellos. El gobierno ya ha emitido su respuesta al comunicado, no habrá variación alguna en la política antiterrorista, el único comunicado que cambiaría verdaderamente el panorama de la lucha antiterrorista sería aquel en el que se la banda anunciase su total disolución.



Sin duda, cualquiera querría que ETA pidiese perdón por sus actos pasados, se arrepintiese y se entregase a la justicia en su totalidad, incluso habría muchos que no tendrían suficiente con eso. Pero afrontando la realidad, ETA es un grupo de gente con ideales nacionalistas fuertes y en ningún momento deberíamos haber tenido la esperanza de que se disculpasen por su forma de pensar. Sin embargo, personalmente hubiese preferido una disculpa, antes incluso que el abandono de la actividad armada, una rectificación en su pensamiento. La independencia de Euskadi es posible, al igual que la de Cataluña, la de Galicia o la de un pueblecito extremeño alejado de la mano de dios. Cualquiera de esos objetivos es posible si así lo quiere la población que habita esas tierras. ETA era una organización anacrónica, que tenía su sentido en los años del franquismo, cuando hubiese sido impensable que se alcanzasen objetivos políticos mediante el sufragio, pero ahora, al menos en teoría, la voluntad del pueblo tiene más fuerza que la de los gobernantes. Y aunque esto, como muchos temen, no sea exactamente cierto, la violencia no es ni ha sido nunca el medio por el que conseguir ningún objetivo. Si el pueblo vasco ya no quiere formar parte de España no está en la mano de nadie negarle tal derecho, pero no es así, tan solo una proporción menor de la población está de acuerdo con esas ideas y mientras siga siendo así nadie puede imponer la independencia  a la fuerza. De cualquier modo, Voltaire decía que el nacionalismo es la arrogante y estúpida idea de que un lugar es mejor que otro por el mero hecho de que tú naciste ahí, y yo coincido totalmente con estas palabras, ver antes el gentilicio de una persona que su propia condición de persona es un error sin sentido que ha causado innumerables enfrentamientos a lo largo de la historia.


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